El fotógrafo intruso

Hoy ya no sabemos hacia dónde se dirige la fotografía, tanto la vinculada al reportaje y periodismo, como aquella elevada a los altares de la fotografía artística.
El mundo actual ha llevado a la fotografía contemporánea a moverse a un ritmo tan rápido que la imagen que uno obtiene al instante debe llegar a todos los demás como si estos estuvieran fotografiando en ese mismo instante. Atrás quedaron los tiempos de meditación y pre-visualización  y mucho más atrás los tiempos de cuarto oscuro, revelados eternos, y copias en un formato tangible. Parece que en esto de fotografiar la intrusión profesional pasó al olvido, ya todo el mundo fotografía con su teléfono móvil y su editor/amigo del otro lado del mundo lo ve al instante en su tablet última generación. Ya todo el mundo utiliza el último filtro de alta tecnología que hace que sus fotos parezcan el resurgir de un Warhol-Stieglitz descafeinado, ya que obviamente no se da cuenta que el revelado cruzado y el desenfoque de una cámara de placas, son recursos de un pasado creativo y no del copy paste remasterizado como lo es en la actualidad. La “novedad” tecnológica exacerbada por el consumo de las masas, nos lleva a no ver que la creatividad sólo esconde un marketing viral que tiene como fin que gastes tu dinero. Ni que decir tiene que nuestra ceguera tecnológica nos lleva a que las grandes marcas del mundo de la fotografía nos vendan una y otra vez cosas que realmente no necesitamos, (quieres más pixeles, más rango dinámico. más de todo y…menos de ruido), para que las veas en una pantalla de 7 pulgadas con un espacio de color de Plaza Sésamo. Déjate de tonterías y haz fotografías como debe ser, pensando lo que quieres, o al menos sabiendo que no saldrá lo que deseas, pero se consciente del acto emocional de fotografiar.

Bolivia

Bolivia | © Javier Ferrando

Al parecer la fotografía ya no necesita de la habilidad y la creatividad sino del último software que borra personas para favorecer la composición o que enfoca aquello que jamás supiste tener enfocado. Creo que ahora es el tiempo del fotógrafo intruso donde ya no necesita saber fotografiar sino saber cómo utilizar el último plugin para que su red social sea capaz de replicarse hasta la saciedad. Hoy ya todos saben que es imposible sobrevivir fotografiando sino eres capaz de redirigir toda tu sinfonía de redes y obviamente tener tu taller de experto para poder dar esas clases magistrales que son lo que ya solo te da beneficio. Dejaste de hacer fotos hace tiempo y ahora otros lo hacen mucho peor por ti.