Composición fotográfica antes que técnica.

Cuando uno entra en el mundo de la fotografía cree que el manejo de la cámara es algo fundamental  y necesario para poder expresarse en este medio. Tanto si se entra de manera autodidacta, empezando a absorber miles de libros de técnica o haciendo uso del ensayo error. Como iniciándose en cursos y talleres más o menos profesionales. Se tiene la creencia que es lo primero a aprender. En los primeros días/meses/años se empieza a pensar en que cámara será mejor para mi, entrando probablemente en el campo del marketing viral de las empresas y probablemente acabando adquiriendo algo que no se necesita o que por sus características nunca dejará explorar otras vertientes de la fotografía. Si hay una pregunta reiterada en amigos/conocidos es, “Tu que sabes de fotografía, que cámara que sea buena puedo comprar me”. Yo siempre respondo “la más cara”.

Incluso en escuelas profesionales se da principal importancia al manejo y uso de la cámara. La mayoría empieza con algo así como conceptos básicos de fotografía: El diafragma.  Algunos dirán: No vas  a pretender hacer fotografía sin saber como usar una cámara. Aunque haciendo una analogía también podemos decir: esto es un estetoscopio y esto un bisturí ahí tiene al paciente. 

¿Porqué?, sobre todo en la cultura occidental se prima a la técnica fotográfica en declive de aprender aspectos visuales compositivos, proporciones armónicas que mejoran y refuerzan la idea o la estética de la imagen,  para poder potenciar lo que se quiere expresar. Como es posible que se de tanta importancia a la técnica y la composición visual se deje a un segundo plano o simplemente se explique como serie de reglas para que la imagen se vea “más bonita”. ¿Reglas?…

Es curioso que cuando uno “estudia” fotografía escucha la coletilla de que para aprender a hacer buenas imágenes hay que ver mucha fotografía de grandes fotógrafos, fotógrafos contemporaneos, e incluso nuevos fotógrafos, para así educar  visualmente nuestra manera de ver las cosas y poder cultivar nuestra mirada e ir “aprendiendo”  como se  “debe” escribir una imagen fotográfica. O dicho de otro modo uno aprende a fotografiar a base de darse tortazos y de repetir una y otra vez patrones visuales que sin saber bien porque nos gusta en nuestra fotografía y claro está en la de tantos miles de fotógrafos también.

El problema surge cuando se asimilan tres patrones visuales que se cree que funcionan y se es incapaz de identificar toda una serie de conceptos e ideas que son realmente lo que potenciaran aquello que uno quiere expresar. La falta de conocimiento compositivos nos lleva a que la fotografia sobre todo al principio del aprendizaje sea insulsa y no proporcione interés de concepto expresivo o estético en nuestras imágenes. Si quieres por ejemplo potenciar la armonía en una imagen y lo único que aprendiste es una supuesta regla de tercios, que no es ni regla, ni existe pues es una adaptación visual de una de tantas proporciones visuales que existen, tendrás un gran problema para poder expresar lo que quieres y con ello transmitir tu idea, ya sea de concepto o de estética.

Así que te invito a potenciar la composición visual a investigar, a buscar e interesarte por la composición y no tanto por la técnica, e intentar mejorar los conceptos, ideas, estética. Una buena manera es  no solo viendo grandes fotógrafos como ya te dijeron que en cierto modo estoy de acuerdo, pero eso si entendiendo porque esa imagen te gusta o te trasmite e identificar sus atributos compositivos, y no simplemente emular algo de una fotografía que te gusta y no saber porque. Si no también descubriendo a los grandes de la pintura que es sin duda una fuente de recursos compositivos increíble, pues la pintura lleva mucho tiempo desarrollando estructuras visuales y está más que estudiado y asimilado el concepto, la idea y la estética de sus obras. (Esta será una coletilla más si no intentas asimilar la composición de la pintura). 

Con esto espero que si alguna vez un amigo/conocido te pregunta que cámara me compro. Le puedas responder, conoces la prosopopeya, la sinécdoque, el espacio negativo, conceptos del Gestalt, etc… Si dice que no, le puedes responder la más cara.